A la Alcaldía de Piar Sugerencias Lo Malo y Lo Bueno
Finalizada la temporada de asueto de Semana Santa el tiempo nuevamente es propicio para la reflexión, la opinión y en esta oportunidad, como para que no digan que uno es maluco, malvado y quintacolumna, para la sugerencia constructiva. que espero sepan entender. Primero destaquemos lo bueno, ya que desde la oficina de Relaciones Institucionales, es muy poco lo que se informa.
Ha mejorado obstensiblemente el servicio de aseo urbano, por la incorporación de algunas nuevas unidades compactadoras asignadas por el Gobierno Nacional. La limpieza en el casco urbano es otro punto favorable, al igual que la entrega de material y chaquetas de protección seguridad a las mujeres encargadas del barrido. Hay que saludar la presencia allí de un señor Freddy Tovar, que pareciera a nivel mediático el gestor de esta mejora.
Tengo entendido que en materia de salud, quizás por la procedencia profesional del señor Contreras y la Primera Dama, ambos médicos, se han venido ejecutando de forma constante aportes al Hospital de Upata, asistencia en casos puntuales de personas de escasos recursos y en la organización de algunas actividades tipo operativos médicos.
Por fin se acordaron en la Alcaldía que el sector Sierra III, uno de los más grandes de Upata, existe, allí se está ejecutando una inversión en aceras, bateas, ahora se están ampliando algunos tramos de cloacas, por lo menos se acordaron de esta gente humilde, tan fiel al proyecto y tan abandonada por el alcalde y el Gobernador. Por cierto allí necesitan urgente reparación de la cancha deportiva.
LO MALO... Hay que destacarlo porque la lista es larga y quizás tediosa...
Una cosa es recoger la basura medianamente bien, otra impulsar desde la Alcaldía conciencia sobre el adecuado manejo de este recurso, porque los desechos sólidos pueden ser fuentes de ingreso para la gente y las comunidades con un acertado programa de reciclaje. Esperamos también un proyecto para la recuperación del antiguo basurero de La Carata y la pronta culminación del Relleno en Los Pulgos. Por cierto no hay en esta institución plan alguno de educación ambiental. La gestión en esta materia ha sido gris por no decir inexistente. Da pena el río Yocoima, las quebradas necesitan urgente limpieza, focos de contaminación persisten en los alrededores de la urbanización Mnauel Piar.
Pasa el tiempo y el anunciado plan de asfaltado y bacheo sigue siendo otra promesa más. La situación de deterioro ya no es sólo en los barrios más apartados, la avenida Raúl Leoni desde el CC Rossi hasta el Edf Antonelli es un monumento a la desidia, su carpeta de rodamiento es un auténtico martirio para los conductores, que deben igualmente evadir huecos y tramos irregulares. En esta misma avenida el alumbrado público no sirve, hay segmentos sin iluminación, sin postes centrales o laterales, y para colmo algunos se están cayendo ante la mirada indolente de los responsables de su mantenimiento.
Otras calles en estado crítico, un buen tramo de la avenida de Coviaguar, casi todas las calles de este sector, la calle Principal de La Loma es de las peores. En Manuel Piar varias transversales ya perdieron el asfalto y exhiben troneras de diferente magnitud. De Bicentenario I ya no vale la pena hablar, allí ofrecieron asfalto inmediato, pasan los días y es una odisea transitar allí, en la esquina del Banco Mercantil el trabajo de cloaca o drenajes sigue siendo un trabajo lento, caótico, pesado. En La Antena la situación es de crisis total, su vialidad está destrozada, lo mismo ocurre en Banco Obrero, en El Corozo, en 17 de Mayo, en los callejones del Casco Central, y un largo etc.
Por cierto cuándo la Alcaldía tomará una decisión con respecto al Terminal de Upata, lo ampliarán, lo van a mudar nuevamente, van a ordenar el asunto de los locales privados que heredaron del anterior alcalde, allí en horas picos y temporadas altas no cabe una aguja... hace falta y rápido tomar decisiones. Otro asunto pendiente es de los semáforos, la ciudad requiere modernizar estos sistemas, algunos de los cuales tienen casi 20 años y requieren ser suplantados por otros tecnológicamente más óptimos.
El casco central sigue sin un plan de vialidad y transporte serio. No hay manera de que se entienda la necesidad de crear corredores viales, boulevares, o de disponer rápidos cambio de flechados y creación de zonas de estancionamiento. Para tomar decisiones en este sector hace falta un equipo técnico de primera, asesóría y recursos. Nada de eso se vislumbra en el cortísimo plazo que le queda al alcalde.
Para el alcalde no ha sido prioritario la construcción o creación de espacios protectores verdes o un gran parque metropolitano, para aprovechar el potencial de algunas zonas con capacidades para la recreación pasiva y activa, bien en las colinas, los cerros, miradores o áreas cercanas a éstos, donde se puedan aprovechar las bondades de la naturaleza para un reencuentro del upatense con su valle y sus atractivos ecológicos. Esto no existe, tampoco se han interesado por rescatar las viejas casonas del centro histórico, la Casa Verde sigue dormida y abandonada, a punto de colapso, la Casa Piar ya ni pared tiene, lo poco que queda de memoria está a punto de morir. Sin museos, sin teatros, sin auditorium, ni salas de cine, sin gimnasio cubierto, polideportivos, piscinas públicas, qué podemos esperar de nuestros muchachos, sino su escape hacia la diversión fácil, el chateo, los videos juego, los matiné, el alcohol y las drogas.
Si planificaron alguna tarea para la Pascua lo cierto es que el Jueves Santo en Upata brilló por su ausencia un operativo turístico para los turistas propios y los de afuera, un ejemplo en la Playa Cogollar, muy bien preparada, con resguardo, seguridad, servicios, no hubo durante todo el día presencia del equipo de Turismo Municipal, si es que existe, para promover nuestros atractivos naturales, para orientar a los visitantes a llegar a estos sitios, muchos de ellos andaban desorientados y en la playa lo que vimos fue a un activo Santo Puleo con todo su dispositivo de propaganda entregando bolsas, volantes y regalando su música de campaña a los temporadistas.
En materia de regulación urbana Upata es un desastre. Acá comerciantes, particulares silvestres, ciudadanos, vecinos, hacen lo que de la gana, rompen calles, levantan edificios o construcciones sin cumplir las normas de zonificación y urbanismo. En la avenida Raúl Leoni no se respetan los retiros, en el centro de la ciudad se levantan edificios sin retiro sin pórtico, rozando cableados de electricidad. Abundan en Upata la ranchería urbana, los terrenos enmontados, los dueños de aserraderos haciendo de las suyas con las parcelas que les entregaron para industrializar la madera y que han convertido en depósitos de aserrín, desechos de rolas y toda clase de residuos sólidos. Los dos mercados, el de Bicentenario y el del Centro, requieren urgente remodelación o reconstrucción, dan pena, son caóticos,desordenados, no tienen estética, ni adecuados sistemas de aguas servidas. Lo mismo sucede con el Matadero, a punto también de cierre, con graves problemas sanitarios, ambientales, de seguridad industrial y de gerencia.
Por ahora, este es un pequeño panorama o diagnóstico de la situación que vive Upata. si lo extendemos al resto del municipio el espacio sería insuficiente y la gravedad del asunto mayor. Son tareas titánicas las que debe encarar este gobierno municipal y lamentablemente el tiempo no les da, pasaron tres años y medio danda tumbos, sin un proyecto coherente, inventando soluciones parciales, desoyendo a expertos y experimentando sin rumbo alguno, dedicados a los asuntos menores, quizás solucionándole las penas a los suyos, a su círculo de amigos, mientras la ciudad Upata avanzó pero hacia el despeñadero... Esa es la realidad... En próximas entregas, para no aburrir a los lectores, trataremos de insertar más fotos, para que vean la magnitud del fracaso oficial municipal y nos dedicaremos también a reflexionar sobre otros asuntos de la ciudad y sobre otros gobernantes en pleno ejercicia y con responsabilidad sobre nuestro presente y futuro como municipio...

