Peligrosa ocurrencia la del Cuerpo de Bomberos de Upata o Piar fue la de colocar dos enormes reductores de volocidad en la Troncal 10 en la carretera Perimetral de la Villa del Yocoima... Eso es un estorbo más para los conductores de esta vía, que tienen que calarse, así en criollo más de 10 bichos de esos, desde Los Chivos hasta la Bomba de Pedro Oliva, tamaño abuso en verdad, alimentado y sostenido por los jerarcas encargados de ordenar y respetar las leyes de tránsito, funcionarios municipales, estatales y hasta del Poder Central. No obstante pareciera que por lo menos fueron considerados al instalar un semáforo intermitente frente a los Bomberos. Pero como siempre hay un pero: resulta negativo y en extremo riesgoso que hayan levantado esas moles o cerros de asfalto en una vía de tanta circulación sin previo aviso y sin una señal de advertencia clara, porque hasta dónde sabemos los semáforos intermitentes le indican al conductor que debe ser cuidadoso o estar alertas y no que debe parar.
El resultado hasta ahora es que ya conocemos varios autos averiados, dañados en su sistema de suspensión, choques de vehículos por los frenazos al encontrarse con tamaño policía. La noche del jueves 01 de octubre allí en pleno muro de asfalto estaba un auto dañado interrumpiendo el paso. Mientras tanto en el cuartel de Bomberos no se notaba el menor interés por atender esta emergencia o auxiliar al conductor... Es evidente que no lo hacen porque temen la reacción agresiva de quien resulte afectado por esta trampa vial...
Recomendamos al Alcalde Gustavo Muñiz o a la gente de Seguridad Ciudadana a que revisen bien este exabrupto, porque hasta dónde sabemos esos reductores de velocidad no pueden ser ubicados en carreteras nacionales y para colmo de noche cuando muchos conductores foráneos pasan por esta vía el muro no se ve, porque apenas le pasaron una pinturita blanca y ahora una pinturita escuálida y amarillenta, que casi no refleja luz y cuando los conductores tratan de frenar resulta demasiado tarde.
Por favor eliminen esos Policías Acostados y quiten de la zona de seguridad de la carretera esas rocas o piedras de cuarzo, que fueron colocadas allí sin ningún tipo de buen gusto y que para colmo resultan también armas de doble filo porque no aportan ningún valor estético, estorban y son hasta peligrosas.